En un deporte asociado a la paciencia, la constancia y los procesos largos, la historia de Nelson Ledesma rompe algunos moldes. No sólo por su estilo competitivo, sino por una decisión que marcó su vida: dejó la escuela en séptimo grado para apostar de lleno al golf. A más de dos décadas de ese momento, el tucumano no sólo cumplió su sueño de llegar al PGA Tour, sino que se consolidó como uno de los grandes referentes del Abierto del Norte y ahora participará en la edición 59° del torneo que se volvió un clásico del golf en la región.
Su vínculo con el deporte nació en Alpa Sumaj, prácticamente desde la cuna. Su padre comenzó a trabajar en los vestuarios del club y eso lo acercó definitivamente al golf. “Vivíamos muy cerca, era golf o jugar a la pelota. Cuando mi papá entró a trabajar, empecé como caddie y después seguí por el amor al golf”, recuerda. Ese contacto diario con la cancha fue determinante.
En Tucumán, además, creció rodeado de figuras que lo marcaron. Veía competir a nombres como César Monasterio, César Costilla o Jorge Monroy, y eso despertó su ambición. “Verlos jugar, ganar torneos, competir afuera, me generaba algo lindo, me entusiasmaba”, cuenta.
A diferencia de la mayoría, Ledesma no transitó el camino amateur. A los 16 años jugó la escuela del Tour Argentino de Profesionales, donde logró clasificarse y competir en buen nivel. Desde entonces, su carrera fue siempre como profesional. A los 17 ya viajaba por el Tour de las Américas y, con apenas 18 años, empezó a sumar experiencia internacional.
Su crecimiento fue sostenido. En 2014 ganó la Orden del Mérito del circuito argentino, lo que le permitió proyectarse al exterior. En 2017 terminó quinto en la Orden del Mérito del PGA Tour Latinoamérica y obtuvo su tarjeta para el Korn Ferry Tour en 2018. Ese mismo año ganó el LECOM Health Challenge en su temporada debut. Al año siguiente sumó otra victoria en el TPC Colorado Championship, resultado clave para terminar octavo en la temporada regular y asegurarse su lugar en el PGA Tour 2019-20.
Hoy, con 35 años, continúa compitiendo en el máximo nivel, con dos victorias en el Korn Ferry Tour y una trayectoria que lo posiciona entre los argentinos más destacados del circuito internacional.
Pero el camino no fue lineal. Los primeros viajes fueron difíciles. “Tenía mucho miedo, era muy de la casa. Me costaba dejar a mi familia”, admite. Incluso recuerda que en una de sus primeras salidas necesitó viajar acompañado por su padre. A eso se sumó una decisión fuerte en su adolescencia. “Mi mamá no quería saber nada, quería que estudie. Pero mi papá me apoyó y dijo que le apostemos al golf. Yo ya no estudiaba mucho y me pasaba el día en la cancha”, cuenta.
Ese respaldo fue clave para sostener su carrera. Y también para construir una identidad marcada por el esfuerzo y la convicción.
Cada regreso a Tucumán tiene un valor especial, sobre todo cuando se trata del Abierto del Norte, torneo que ganó en 2023 y en el que fue subcampeón en 2010. “Para cualquiera es especial, pero para nosotros jugar en Alpa es otra cosa. El Abierto, para mí, es acá”, asegura, en referencia a que el torneo no se disputaba en dicho club desde 2021.
El certamen también funciona como un puente con su historia. “Lo hicieron grande jugadores como el ‘Pigu’ Romero, Monasterio, Costilla. Y la gente, que siempre acompañó mucho. Eso le da jerarquía”, explica. Para Ledesma, no es sólo un torneo: es el lugar donde empezó todo.
Hoy, compartir cancha con figuras que también compiten a nivel internacional le genera orgullo. “Me gusta verlos, competir con ellos. Hay muchos jugadores buenos y eso hace más fuerte el torneo”, dice.
Al mismo tiempo, observa con cierta preocupación el presente del golf en el país. Cree que falta mayor difusión para atraer a nuevas generaciones. “Falta más visibilidad”, analiza.
Sin embargo, su historia sigue siendo un ejemplo potente. La de un chico que dejó la escuela en séptimo grado, que empezó como caddie en Alpa Sumaj y que, con decisión y talento, llegó a la élite mundial. Y que cada vez que vuelve a Tucumán, no sólo compite: también recuerda de dónde salió.